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Gafas de sol para esquiar

¿Quién ha dicho que no se puede ir guapa a la nieve? Quizás hace unos años era complicado encontrar ropa de esquí favorecedora, con la que no parecieses el muñeco de Michelín, y sobre todo, tuvieses la comodidad y la libertad de movimientos suficiente como para no parecer un robot. Pero las cosas han cambiado, y mucho. Los trajes de esquí son ahora muy cómodos, ligeros y calentitos, además de bonitos y muy favorecedores.

Pues igual ocurre con los complementos de esquí: los guantes, los gorros… y las gafas de sol. Salvo que por las condiciones climatológicas o por la zona a la que vayas a esquiar, sea necesario utilizar gafas de ventisca, cada vez son más las personas que utilizan gafas de sol deportivas para ir a la nieve.

Por supuesto, hay que ser conscientes de que, si vamos practicar un deporte como el esquí, en el que hay bastantes posibilidades de caerse, o de colisionar con otras personas, es muy importante utilizar unas gafas de sol adecuadas.

Para empezar, las gafas de sol para esquiar deben ser cómodas. Cuando hablamos de comodidad nos referimos a que sean gafas que no se noten que las llevas puestas, que no se nos claven y, por supuesto, que se adapten a la forma de la cara y a nuestros rasgos faciales. Ir pendiente de ajustarse o colocarse las gafas, puede ser para un esquiador motivo de desestabilización, caída e incluso accidente.

Las gafas de sol de esquí deben ser también ligeras, para que no supongan un estorbo o un obstáculo más para el esquiador a la hora de practicar su deporte. Normalmente suelen ser gafas con la montura de pasta, en lugar de metálica, para evitar daños, como heridas y arañazos en la cara, en caso de accidente.

Por supuesto, una característica muy importante es que sean gafas de sol polarizadas. Las gafas para esquiar son gafas especiales, del mismo tipo que las que utilizan las personas sensibles a la luz. Cuando esquías, uno de los principales problemas es el deslumbramiento y la fatiga visual que produce la luz solar al reflejarse sobre la nieve. Por eso es muy importante que utilicemos gafas de sol con cristales polarizados, pues lo que hacen es filtrar de forma vertical los rayos UVA y evitar así que la luz nos deslumbre o nos ciegue momentáneamente. En deportes como el esquí, donde la velocidad es protagonista, hay que tener esto muy en cuenta.

Descrito así, puede parecer que las gafas de sol para esquiar terminan siendo un armatoste que cumple funciones más de utilidad y protección que de estética, pero no. Hoy en día hay modelos chulísimos de gafas muy favorecedoras que cumplen la doble función de proteger nuestros ojos mientras hacemos deporte sin dejar de vernos bien con este artículo. Al fin y al cabo, no olvidemos que las gafas de sol, de cualquier tipo y en cualquier ámbito, son siempre un complemento de moda.

 

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