Top 5 de “gafástrofes”: mejor comprar gafas de sol baratas

Gafas de sol baratas para nosotros a los que nos pasan cosas con ellas, todo el tiempo.

A la gente le encantan las gafas de sol de diferentes tipos, formas, materiales, colores, precios… pero seamos sinceros: hay un tipo de persona que no debería invertir demasiado en ellas. Os hablamos de esos dados a las “gafástrofes” o catástrofes relacionadas con el complemento estrella.

Existe un top de pequeños accidentes que pueden acabar con nuestras gafas en las peores condiciones. Vamos a ello…

¿Alguien ha visto mis gafas?

Esta es la frase que pronunciamos con las gafas de sol colocadas sobre la cabeza y que, en el mejor de los casos,  acaba con las risas de tus amigos. Muchas otras veces el resultado es “gafastrófico” y termina con tus Ray-Ban nuevecitas y molonas rebotando contra el suelo desde lo más alto de tu anatomía.

On the road again.

Paras en la gasolinera, llenas el depósito, compras una botella de agua y vuelves al coche. A los pocos kilómetros sientes una molesta sensación que te hace guiñar los ojos. Es casi cómo no llevar gafas de s… ¡¿y tus gafas?, pues están en el kilómetro 18,900 de la Nacional V.

Otras pobres gafas que se quedan sobre el techo de un coche en una estación de servicio. Un mal de nuestro tiempo.

Solas en la barra del bar

Ahí están, mirándote desde la barra. Quién sabe quien las habrá dejado, abandonadas y despechadas.

Las gafas son como las personas: si se les rompe el corazón ya no vuelven nunca más (y si encima son de marca, se van con el primero que se encuentran en un bar)

Visto y no visto

Un golpe, dos, tres… “estas gafas son buenísimas, lo aguantan todo”. De pronto, en el momento menos pensado, uno de los cristales se desprende de la montura y se cae al suelo. Esto te deja perplejo, con un ojo protegido de los rayos solares y el otro guiñado al estilo de Popeye.

El bolsillo del padre

Uno de los lugares más peligrosos para las gafas es el bolsillo del padre. Desde que se inventaron las camisas con bolsillo infinidad de objetos se han precipitado al suelo (o “lugares menos higiénicos”) repetidas veces desde el pectoral.

Gafas de sol en el wc
Gafas de sol en el wc

Por favor, procuren mantener sus objetos de valor resguardados y seguros.

Así que tended en cuenta que si sois propensos a las gafástrofes, o  piensas en hacerle un regalo a un amigo que lo sea, lo mejor que puedes hacer es comprar gafas de sol baratas, que también hay modelos buenos y bonitos.

Gafas de sol con personalidad, ¿Qué reflejan de ti tus gafas?

La personalidad de cualquiera se proyecta desde su forma de hablar, moverse o vestir. Una de esas cosas que realmente te definen son tus gafas de sol. Dos hombres vestidos con los mismos vaqueros y la misma camiseta blanca resultan absolutamente distintos sólo con usar unas gafas diferentes.

Es un poco arriesgado generalizar, pero pensamos que existen muchos grupos de personas en función de la elección que hagan de ellas.

Gafas de sol tipo duro
Gafas de sol tipo duro

 1 Los “aquí estoy yo”

Te gustan las monturas grandes que llamen la atención, que tapen gran parte de tu cara y te den un aire misterioso con un punto sofisticado. Eres ese chico que lo último que quiere es pasar desapercibido.

También disfrutas sentándote en las terrazas luciendo palmito y tus gafas son casi más para ser visto que para ver.

2 Los tipos duros

Ya sea al estilo de James Dean, los Blues Brothers o cualquier motero anónimo recién bajado de su moto custom, lo importante es que quede claro que contigo no se juega.  Las gafas de sol pueden aportar a tu aspecto un aire “peligroso” acentuando tus facciones.

Seguramente las gafas de sol preferidas de los tipos duros sean las clásicas de aviador, ya sea con lentes negras, verdes o incluso de espejo (de las que hacen que parezcas el protagonista de una película de Tarantino)

3 Los golfos

Se sabe quienes sois los golfos fácilmente por el pelo medio revuelto  y las gafas de sol como compañeras a cualquier hora del día y hasta de la noche.

La montura importa, pero sirve cualquiera desde el plástico hasta el metal. Lo primordial es que las lentes sean oscuras y si pueden ser polarizadas… mejor que mejor.

4 Los peques

En este caso no es una cuestión de personalidad, lo que pasa es que son bajitos  y es fácil reconocerlos.

A veces no tenemos en cuenta lo importante que son las gafas de sol para niños, pero es importante cuidar su salud visual, y además van a agradecer el poder ir a la moda.

5 Los gamberros

Monturas y lentes de colores, no os importa correr riesgos. Os divertís vistiendo y llamando la atención, pero no al estilo de los “aquí estoy yo”. Vuestra forma de hacerlo es más divertida que llamativa.

Podríamos hacer un listado enorme de grupos en función de la personalidad que reflejan sus gafas. Estos son sólo algunos de ellos. ¿Te ves representado por alguno? ¿se te ocurre alguno más? Cuéntanoslo en los comentarios.

 

 

 

 

 

Momentos en los que no debemos llevar gafas de sol

Las gafas de sol son un instrumento muy útil para protegernos de la luz, disimular el cansancio o esconder nuestra timidez, entre otras cosas. Pero su uso mientras hablamos con otras personas puede interpretarse como que tenemos algo que esconder y, en el peor de los casos, como una falta de respeto. Es muy importante que sepamos distinguir cuándo las gafas de sol son realmente necesarias y cuándo podemos evitar su uso. Del mismo modo que no utilizamos bufanda en verano porque hace calor y no necesitamos proteger nuestra garganta, no debemos utilizar gafas de sol cuando la intensidad de la luz no es la suficiente.

Por esto, entre otras cosas, el uso e gafas de sol no es aconsejable en determinadas ocasiones:

Cuando hablamos cara a cara con alguien

Las gafas de sol cuando hablamos con una persona actúan como una barrera que interponemos entre nuestro interlocutor y nosotros. Si nos escondemos detrás de unos cristales tintados, la persona con la que hablamos no podrá ver nuestros ojos y, por tanto, tampoco sabrá dónde estamos mirando ni será capaz de intuir lo que pensamos a través de nuestra mirada.

En recintos cerrados

Las gafas de sol son un complemento de moda, pero su función principal y para lo que fueron inventadas es para protegernos de la luz y evitar que los rayos del sol incidan directamente sobre nuestros ojos. Por esta razón, llevarlas en el interior de un recinto no tiene mucho sentido, además de que en sitios cerrados la intensidad de la luz no suele ser la suficiente como para necesitar llevar gafas de sol puestas.

En un templo religioso

Del mismo modo que no debemos entrar en un templo con los hombros al aire o enseñando las piernas, llevar gafas de sol en una ceremonia religiosa tampoco es aconsejable.

En actos de celebración

En cualquier acto de celebración, como las bodas, las entregas de premios o los cumpleaños, se requiere que nos mostremos tal y como somos, y el complemento de las gafas de sol es innecesario.

En firmas de acuerdos y contratos

Cuando hacemos negocios debemos demostrar confianza y hacer que nuestro interlocutor crea en nosotros. Por eso las gafas de sol no deben utilizarse, para no parecer que tenemos algo que esconder o que no estamos siendo sinceros con las personas con las que estamos negociando.

En televisión

Excepto en casos en los que las gafas de sol se utilicen con el fin de llamar la atención y distinguirse del resto de personas, como Martirio, no deben usarse en intervenciones o actuaciones en televisión. En este medio de comunicación nos dirigimos al público del mismo modo que en una conversación cara a cara, por eso debemos enseñar los ojos y dejar que nuestro interlocutor (el público en general), nos vea tal y como somos.

En una entrevista de trabajo

Tanto si son cara a cara como si se realizan a través de videoconferencia, en las entrevistas de trabajo debemos ser sinceros y eso lo conseguimos sin gafas de sol, sin barreras y sin escondernos.

Gafas de sol en el Interior
Gafas de sol en el Interior