Proteja los ojos de su hijo con gafas de sol

gafas de sol para bebesLa mayoría de las veces nos acordamos de proteger la piel de los más pequeños con lociones solares de pantalla total, pero ¿Qué pasa con su salud ocular? Los ojos de los niños tienen una estructura más sensible que en la edad adulta, y las gafas de sol evitarán todos los problemas que la exposición a los rayos UVA y UVB pueda ocasionar.

El sol aporta una parte importante de nuestra energía diaria, pero una exposición excesiva puede suponer mutaciones patológicas tanto en los ojos como en la piel. El cristalino de un niño puede percibir hasta tres veces más la radiación solar, ya que su cristalino no trabaja plenamente, de no protegerse la visión de su hijo con gafas de sol, le podría provocar daños a corto plazo como la queratitis (quemaduras provocadas por el sol) y a largo plazo se pueden producir grandes alteraciones en la cornea, quemaduras en la retina o lesiones degenerativas. Asimismo, si un niño pequeño se expone demasiado tiempo al  sol, en la edad adulta será más propenso a sufrir cataratas, una degeneración macular o patologías más severas.

Las gafas de sol no son un juguete o algo que su costo sea lo primordial, sino que hay que adquirir unas con categorías de protección adecuadas para la actividad o la radiación a la que su hijo se vaya a someter. Es muy importante que estén homologadas con los parámetros de seguridad y calidad europeos, asegurándose que poseen el filtro adecuado.

Es necesario guardar especial precaución entre las 11:00 horas y las 14:00 horas del día, ya que la radiación es más fuerte, por lo que no estaría de más proteger al niño con un sombrero o visera, sobretodo si la actividad va a transcurrir en la playa o la nieve ya que son superficies que reflectan gran cantidad de rayos UVA.