Gafas de sol de madera

Las gafas de sol de madera han llegado para quedarse. Gracias a su apariencia juvenil, su aire fresco y, sobre todo, su ligereza, han logrado hacerse un hueco en el cada vez más complejo mercado de las gafas de sol.

Las gafas de sol de madera suelen estar hechas de tipos muy diferentes como el palisandro, el zebrano, el ébano, el bambú, el nogal, el mongoy…, y también maderas tropicales como el zebrano o la bubinga, e incluso algunas son recicladas. Muchas de las marcas que fabrican gafas de sol de madera lo hacen de forma artesanal, no mecánica, para así dar una forma personalizada y un diseño único a la gafa.

La proliferación de este tipo de gafas se ha producido principalmente por dos razones. La primera de ellas es que la mayoría de los fabricantes de gafas de sol de madera no utilizan productos agresivos para el Medio Ambiente y se rigen por políticas de sostenibilidad, para hacer un producto lo más ecológico posible. Véase por ejemplo las gafas de la marca Root Tarifa, que están hechas de madera natural y se presentan en un estuche de cartón reciclado y con funda de yute ecológica.

gafas-de-sol-de-madera-root-tarifa

La otra razón es que, con este tipo de producción manual, se consiguen gafas únicas y personalizadas, que es lo que el consumidor está demandando. Cada pieza es exclusiva, casi como una obra de arte. Así, algunas marcas ofrecen la posibilidad de elegir las patillas, el color de los cristales o incluso el tipo de madera. Pero en definitiva, de lo que se trata es de conseguir un complemento de moda único, con personalidad propia y totalmente adaptado a los gustos y a la personalidad del cliente.

Con este tipo de producto se da respuesta a la demanda de los consumidores. El cliente, ante la enorme saturación de artículos en el mercado, lo que busca, cada día más, son productos únicos, originales y que nadie más, excepto él o ella lleve. La idea de exclusividad es básica para los clientes de un poder adquisitivo medio-alto, porque buscan que su ropa y sus complementos sean una prolongación de ellos mismos, es decir, un signo más de su personalidad y de su estilo. Al igual que cada uno de nosotros somos únicos e intentamos, en la mayoría de los casos, no parecernos a los demás, lo mismo nos ocurre con la ropa, los complementos y casi todas nuestras adquisiciones. Buscamos la exclusividad, lo que los angloparlantes llaman uniqueness, porque es lo que verdaderamente nos da valor y nos distingue del resto.

Laveta, una marca de gafas de sol malagueña

Cada vez son más las empresas que saben adaptarse a las necesidades y gustos de los consumidores. Las marcas que realmente triunfan hoy en día son las que dan respuesta a la demanda del público y las que adecúan su producto a lo que el cliente pide.

Un ejemplo de esto es Laveta, una marca de gafas de sol nacida en Málaga, que ofrece un producto único a sus clientes. La exclusividad, por supuesto, tiene un precio, pero el comprador prefiere pagar más por un artículo único, hecho a su gusto y que defina su personalidad.

Las gafas Laveta son gafas de sol de madera, 100% ecológicas y hechas a mano. La filosofía de esta empresa es que, al igual que no existen dos piezas de madera iguales, tampoco existen dos gafas de sol de su marca idénticas. Y eso al cliente le gusta.

Una de las claves del éxito de Laveta es la elección de la materia prima, la madera, para lograr que el proceso sea lo más ecológico posible (la madera que utilizan está avalada por el Código de buenas prácticas Medio Ambientales de la A.E.I.M. y son resistentes al sudor y a la saliva según la norma DIN 53160).

La lentes de las gafas Laveta son lentes orgánicas, las Lenses Optics by Carl Zeiss Vision, con protección total contra los rayos UV del sol. Es decir, que tanto la montura como los cristales están hechos con materiales de gran calidad. Además, las Laveta incluyen bisagras de acero inoxidable con muelles, para un mejor ajuste.

gafas_de_sol_laveta_tarxia

Nadie puede dudar de la calidad de las gafas de sol Laveta, pero tampoco del esfuerzo de la marca por hacer un producto único. La marca evoluciona y recientemente ha cerrado una colaboración con Tarxia, una empresa granadina que va a aportar un valor añadido a las gafas Laveta, y es el diseño a través de la técnica artesanal de la taracea (de más de 700 años de antigüedad), dando como resultado una colección de gafas compuestas por diferentes tipos de madera (sicomoro, ébano y palo rojo),  formando composiciones geométricas.

Laveta es una marca joven en el mercado, pero que ha sabido distinguirse de la competencia basándose en dos pilares fundamentalmente, la calidad de los materiales y la oferta de un producto único. Con estas dos apuestas y con una continua adaptación a la demanda de los consumidores, estoy segura de que Laveta ha llegado para quedarse.

 

Gafas de sol Indianas Formentera

Indianas Formentera es una marca de gafas de sol que nació hace poco más de un año. Mario Andújar es su creador, un joven que decidió cambiar de vida, dejar Sabadell y mudarse a Formentera, donde inició una empresa de diseño de gafas de sol. Allí abrió también su pequeño taller, desde el que diseña y fabrica las gafas que, por encargo, le piden sus clientes. También se pueden comprar los modelos en stock que aparecen en la tienda online de su página web www.indianasformentera.com, y en este caso también siguen siendo modelos únicos, aunque no personalizados por el cliente.

El denominador común de la marca Indianas Formentera es que todas las gafas están fabricadas en madera. Mario, con su sierra y su lija, da forma a maderas de calidad excelente, con las que consigue hacer piezas únicas. Cada gafa de sol que él fabrica es exclusiva, hecha específicamente para una persona.

La consecuencia de esto es que Mario sólo puede fabricar unas cinco o seis gafas cada semana, porque el proceso de creación manual es mucho más lento y costoso, de ahí también que el precio de las gafas oscile alrededor de los 160 – 180 euros. Pero lo que hace verdaderamente valiosas a las Indianas Formentera es que son casi casi una obra de arte, piezas de edición limitada, personalizadas y únicas. El cliente puede elegir, partiendo de un modelo, qué tipo de madera, combinación o acabado quiere, así como el tipo de lentes (tanto en cuanto al color como si quiere lentes graduadas).

Además, recientemente la marca ha presentado diez nuevos modelos dentro de la línea étnica, entre los que la mayor novedad son las Rocky Cork, que son gafas de sol hechas de corcho, como una alternativa a la ya característica madera de las Indianas Formentera. Con este nuevo material, la marca continúa fiel a su política de utilizar materiales ecológicos y sigue adelante con su proceso de creación 100% artesanal.

Las Rocky Cork nacen del deseo de evolucionar, de dar un paso más allá y tener un producto diferenciado y, sobre todo, natural. Las grandes ventajas del corcho es que gracias a este tejido vegetal las gafas de sol tienen una mayor elasticidad, una alta impermeabilidad y pesan muy poco. Esto, sumado a que tienen una apariencia muy original, las convierte en unas gafas de sol aún más atractivas para el público. Con la nueva línea Rocky Cork de Indianas Formentera es casi imposible pasar desapercibid@.

 

Las gafas de sol de la película “El Francotirador”

La película El Francotirador, dirigida por el maestro Clint Eastwood y protagonizada por el cada vez más famoso Bradley Cooper, fue una de las grandes promesas de la edición de los Oscars 2015. Con seis nominaciones, incluidas la de mejor película y la de mejor actor, todo el mundo apostaba que sería una de las grandes ganadoras. Finalmente sólo recibió el Oscar a los mejores efectos sonoros.

Por supuesto, habrá muchas razones por las cuales no ha recibido alguno más de los Oscars a los que optaba, pero lo que es innegable es que es una película fiel a los hechos y que describe la cruda realidad de la guerra de Irak desde el bando estadounidense. Al estar escrita por el propio protagonista de la historia, Chris Kyle, “La Leyenda“, describe escrupulosamente todo lo que ocurrió

Las gafas de sol juegan un importante papel en esta historia, ya que la gran mayoría de los combatientes de la principal fuerza de operaciones especiales norteamericana (los SEAL), utilizan a lo largo de la película las gafas de sol como un elemento indispensable. Las gafas de sol forman parte casi del uniforme de combate por una razón principal seguramente, y es para proteger sus ojos durante las misiones, no solo de las inclemencias del tiempo (lluvia, niebla o viento), sino también de objetos, proyectiles o armas que pueda lanzar el enemigo o surgir del combate.

Pero el gran protagonista de la película, Chris Kyle (papel interpretado por el actor Bradley Cooper), es quien verdaderamente hace uso de sus gafas de sol durante sus cuatro misiones en Irak. Kyle utiliza sus gafas de sol como un objeto casi con el valor de amuleto, que se coloca sobre la cabeza en cada tiro. El ritual parece ser siempre el mismo: llegar al lugar desde el que va a proteger a sus compañeros con su rifle, tumbarse para que no sea visto por el enemigo y colocarse las gafas sobre la cabeza, y ahí comienza la “fiesta”. Las gafas de sol son el punto final de la rutina de Kyle cada vez que toma posición de defensa (o ataque en algunas escenas de la película) y se prepara para entrar en acción.

Parece que las gafas que utiliza Bradley Cooper en la película son las Wiley X Valor, que son las gafas de sol que utilizan en el ejército americano. Esto supone que son gafas que pasan estrictos controles para probar su eficacia a la hora de proteger a sus soldados. Son unas gafas de sol oscuras (negras), anti-vientos, anti-arañazos y anti-balas, que además se ajustan perfectamente a la cara (gracias a las patillas y al recubrimiento de goma del puente nasal) y que repelen todo tipo de impactos desde cualquier ángulo.

Estas gafas de sol especiales se convierten en un arma de combate más en la guerra, no porque sirvan de ataque, sino porque son un objeto protector y generador de confianza en este tipo de ocasiones tan difíciles.

Las gafas de sol y los trajes de flamenca, ¿un amor imposible?

Empieza la época de romerías, ferias… y hay que tener ya todo el atuendo listo para lucir las mejores galas y estar a la última en estas fechas. Las ferias de muchas ciudades y pueblos de España son lugares en los que se cuida mucho la vestimenta, la apariencia, las tendencias… Por eso uno de los grandes debates es siempre el de si se deben utilizar o no las gafas de sol con los trajes de flamenca.

La opinión más extendida es que las gafas de sol no se deben usar en estos casos porque son un complemento de moda, pero no un complemento para este tipo de moda, como lo pueden ser las flores, las peinetas o los pendientes. Sin embargo creo que el debate debería abrirse en los casos en que las gafas de sol se utilicen como un artículo para proteger la vista y no como simple complemento del traje de flamenca.

Hay casos, como en las iglesias durante ceremonias como bodas o bautizos, en los que el uso de gafas de sol no tiene mucho sentido porque se trata de recintos cerrados en los que las gafas no cumplen una función de protección de los ojos, sino más bien estética. Tampoco está bien visto utilizarlas cuando los hombres van vestidos de traje y las mujeres de largo para algunas celebraciones. Sin embargo, en el caso de los trajes de flamenca podríamos ser más flexibles, ya que las ferias suelen celebrarse en lugares y en una época del año en la que hace mucho sol y la claridad puede molestar a algunas personas con los ojos sensibles.

De igual modo, hay mucha gente que sale de romería a pie o a caballo en estas fechas, y que necesitan protegerse de los rayos UVA. En estos casos creo que el uso de gafas de sol en estos casos debería estar bien visto, ya que se utilizan por una necesidad o no por pura estética o imagen.

También creo que las gafas de sol para trajes de flamenca, en caso de llevarlas, deben ser gafas discretas, que no llamen mucho la atención y que no hagan perder el protagonismo al vestido, que es lo que verdaderamente tiene que lucir en una feria o en una romería.

 

Risto Mejide… ¿sin gafas de sol en su nuevo programa?

Las gafas de sol llegan a ser, en muchos casos, un elemento que define el carácter y la personalidad de la gente. También se convierten en signo de identidad, como un perfume, una forma de hablar o un rasgo físico.

En el mundo de la televisión y el espectáculo son muchos los personajes que se han distinguido por llegar gafas de sol oscuras en los platós y escenarios durante su carrera televisiva (véase la cantante Martirio, el humorista Eugenio o el periodista Matías Prats padre). Uno de ellos es también Risto Mejide que, desde su salto a la fama como jurado en programa musical Operación Triunfo, no se ha quitado las gafas de sol. Hasta ahora. En mayo Risto Mejide estrena un nuevo programa en el late nite de Antena 3. No sabemos si es el cambio de cadena (hasta ahora era presentador y colaborador en Mediaset) o que quiere dar un cambio de imagen de cara a su nuevo trabajo. “Al rincón de pensar” el título del programa y, aunque no se conocen aún los detalles ni el formato exacto del programa, se sabe que cada día contará con dos invitados, a los que entrevistará y hará que reflexionen sobre sucesos importantes de sus vidas.

al_rincon_de_pensar_risto_mejide

En la primera “promo” que se ha hecho del programa, aparecen los pies de Risto Mejide pisoteando unas gafas de sol. No se sabe si es un símbolo de un cambio de imagen que va a experimentar el presentador en este nuevo espacio, o si simplemente es una estrategia para llamar la atención. Sea lo que fuere, parece que Risto, a partir de mayo, se deshace de su gran seña de identidad, sus gafas de sol. O a lo mejor es que se ha cansado de verse siempre igual y cambia de marca y de modelo, ¿no? 😉

Gafas de sol para esquiar

¿Quién ha dicho que no se puede ir guapa a la nieve? Quizás hace unos años era complicado encontrar ropa de esquí favorecedora, con la que no parecieses el muñeco de Michelín, y sobre todo, tuvieses la comodidad y la libertad de movimientos suficiente como para no parecer un robot. Pero las cosas han cambiado, y mucho. Los trajes de esquí son ahora muy cómodos, ligeros y calentitos, además de bonitos y muy favorecedores.

Pues igual ocurre con los complementos de esquí: los guantes, los gorros… y las gafas de sol. Salvo que por las condiciones climatológicas o por la zona a la que vayas a esquiar, sea necesario utilizar gafas de ventisca, cada vez son más las personas que utilizan gafas de sol deportivas para ir a la nieve.

Por supuesto, hay que ser conscientes de que, si vamos practicar un deporte como el esquí, en el que hay bastantes posibilidades de caerse, o de colisionar con otras personas, es muy importante utilizar unas gafas de sol adecuadas.

Para empezar, las gafas de sol para esquiar deben ser cómodas. Cuando hablamos de comodidad nos referimos a que sean gafas que no se noten que las llevas puestas, que no se nos claven y, por supuesto, que se adapten a la forma de la cara y a nuestros rasgos faciales. Ir pendiente de ajustarse o colocarse las gafas, puede ser para un esquiador motivo de desestabilización, caída e incluso accidente.

Las gafas de sol de esquí deben ser también ligeras, para que no supongan un estorbo o un obstáculo más para el esquiador a la hora de practicar su deporte. Normalmente suelen ser gafas con la montura de pasta, en lugar de metálica, para evitar daños, como heridas y arañazos en la cara, en caso de accidente.

Por supuesto, una característica muy importante es que sean gafas de sol polarizadas. Las gafas para esquiar son gafas especiales, del mismo tipo que las que utilizan las personas sensibles a la luz. Cuando esquías, uno de los principales problemas es el deslumbramiento y la fatiga visual que produce la luz solar al reflejarse sobre la nieve. Por eso es muy importante que utilicemos gafas de sol con cristales polarizados, pues lo que hacen es filtrar de forma vertical los rayos UVA y evitar así que la luz nos deslumbre o nos ciegue momentáneamente. En deportes como el esquí, donde la velocidad es protagonista, hay que tener esto muy en cuenta.

Descrito así, puede parecer que las gafas de sol para esquiar terminan siendo un armatoste que cumple funciones más de utilidad y protección que de estética, pero no. Hoy en día hay modelos chulísimos de gafas muy favorecedoras que cumplen la doble función de proteger nuestros ojos mientras hacemos deporte sin dejar de vernos bien con este artículo. Al fin y al cabo, no olvidemos que las gafas de sol, de cualquier tipo y en cualquier ámbito, son siempre un complemento de moda.

 

Foto vía photopin (license)